La Celestina
La Celestina Escusándose de su yerro en esta obra que escrivió, contra sà arguye e compara
El silencio escuda e suele encubrir
La falta de ingenio e torpeza de lenguas;
Blasón que es contrario, publica sus menguas
A quien mucho habla sin mucho sentir.
Como hormiga que dexa de yr,
Holgando por tierra, con la prouisión:
Jactose con alas de su perdición:
Lleuáronla en alto, no sabe dónde yr.
Prosigue.
El ayre gozando ageno y estraño,
Rapina es ya hecha de aues que buelan
Fuertes más que ella, por ceuo la llieuan:
En las nueuas alas estaua su daño. [10]
Razón es que aplique a mi pluma este enga-
ño,
No despreciando a los que me arguyen
AssÃ, que a mà mismo mis alas destruyen,
Nublosas e flacas, nascidas de ogaño.
Prosigue.
Donde esta gozar pensaua bolando
O yo de screuir cobrar mas honor
Del vno y del otro nasció disfauor:
Ella es comida e a mà están cortando
Reproches, reuistas e tachas. Callando
Obstara, e los daños de inuidia e murmuros
