Ciudadela
Ciudadela Y que Ășnicamente les pertenecen las almas orgullosas que no aceptan doblegarse, mantienen a los hombres derechos en los suplicios, libres de sĂ y de abjurar, por lo tanto independientes para escoger y decidir y desposar a aquĂ©lla que aman contra el rumor de la multitud o la pĂ©rdida del favor del rey.
MeditĂ© que ni sujeciĂłn ni libertad tenĂan sentido. Pues ninguno de mis movimientos estĂĄ hecho para rehusar, aunque las palabras que lo significan se sacan la lengua.