Ciudadela
Ciudadela Nacimiento también de la vanidad cuando no se somete a la jerarquía. (Ejemplo: general, gobernador). Una vez fundado el ser que los somete uno al otro, desaparece la vanidad. Pues la vanidad proviene de que, como bolas mezcladas, si nadie domina aquello de lo cual sois sentido, sombrearéis el lugar ocupado.
Y la gran lucha contra los objetos: ha llegado la hora de hablarte de tu gran error. Pues juzgué fervorosos y dichosos a los que, moviendo y removiendo la ganga en la desnudez de las tierras crujientes, martirizados por el sol como un fruto demasiado maduro, desollados en las piedras, socavando la profundidad de la arcilla para subir a dormir desnudos en la tienda, viven de extraer una vez al año un diamante puro. Y he visto desdichados, agrios de corazón y divididos, a aquéllos que a pesar de gozar el lujo de los diamantes, no veían en ellos más que una vidriería inútil. Pues tú no tienes necesidad de un objeto, sino de un Dios.