Ciudadela
Ciudadela ”También aquél cree favorecer a los grandes escultores exterminando a los malos escultores, a los que en su estúpido viento de palabras llama contrarios a los primeros. Y yo te digo que tú prohibirás a tu hijo un oficio que ofrece tan pocas oportunidades de vivir.
—Si te he entendido bien -se enfureció el profeta bizco- ¡yo debería tolerar el vicio!
—No. No has entendido nada -le respondí.