Ciudadela
Ciudadela Y por esto exijo que eduques a tus hijos a fin de que se te parezcan. Porque no corresponde a un ayudante transmitirles una herencia, la cual no puede contenerse en su manual. Si otros fuera de ti pueden instruirlos con su acero de conocimientos como con tu pequeño bazar de ideas, perderán al serte cercenados todo lo que no es enunciable y no se contiene en el manual.
Los construirás a tu imagen por temor a que más adelante se arrastren, sin alegrÃa, en una patria que será para ellos campamento vacÃo, del cual al no conocer las llaves, dejarán podrir sus tesoros.