Ciudadela
Ciudadela Aquél exige reconocimiento: hizo por ellos esto o lo otro… pero no hay tampoco don cosechado y provisión hecha. Tu don es circulación de uno a otro. Si no das más, nada diste. Me dirás: «Fui meritorio ayer y conservo el beneficio». Y contestaré: «¡No! HabrÃas muerto con ese mérito si hubieses muerto ayer, ciertamente; pero no has muerto ayer. Sólo cuenta en qué te has transmutado a la hora de la muerte. Del generoso que ayer eras, extrajiste de ti este mezquino de hoy. El que muera será mezquindad».
Eres raÃz de un árbol que vive de ti. Estás ligado al árbol. Se ha tornado tu deber. Pero la raÃz dice: «¡Demasiada savia expedÃ!». El árbol entonces muere. ¿Puede jactarse la raÃz de merecer el reconocimiento del muerto?