Tierra de hombres
Tierra de hombres Volverá, piensan los moros. Los juegos de Europa ya no podrán satisfacerle, ni los Bridges de guarnición, ni el ascenso, ni las mujeres. Volverá anhelando la nobleza perdida; volverá aquÃ, donde cada paso hace latir el corazón como un paso hacia el amor. HabÃa pensado que aquà sólo vivÃa una aventura, que lo esencial lo encontrarÃa allÃ, pero, con desagrado, descubrirá que es aquÃ, en el desierto, donde ha poseÃdo las únicas riquezas verdaderas: ese prestigio de la arena, la noche, ese silencio, esa patria de viento y estrellas. Y si Bonnafous regresa algún dÃa, la noticia se difundirá por todo el territorio rebelde desde la primera noche. En cualquier lugar del Sáhara, los moros sabrán que él está durmiendo entre sus doscientos piratas. Entonces, en silencio, conducirán los dromedarios al pozo. Preparará las provisiones de cebada. Verificarán los cerrojos de los fusiles. Llevados por ese odio, o por ese amor.