Tierra de hombres
Tierra de hombres En cuanto a ti que no salvas, beduino de Libia, te borrarás, sin embargo, para siempre de mi memoria. No me acordaré más de tu rostro. Tú eres el Hombre y te me apareces con el rostro de todos los hombres a la vez. No nos has visto nunca y ya nos ha reconocido. Eres el hermano bienamado. Y a mi vez, yo te reconoceré en todos los hombres.
Te me apareces bañado en nobleza y bondad, gran Señor que tienes el poder de dar de beber.
Todos mis amigos, todos mis enemigos en ti marchan hacia mÃ, y yo no tengo ya un solo enemigo del mundo.