Vuelo nocturno

Vuelo nocturno

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

IX

Cuando volvía a su despacho particular, con un legajo de papeles en la mano, Rivière experimentó en su costado derecho el vivo dolor que, desde hacía algunas semanas, le atormentaba.

«No estoy bien…».

Se apoyó por un instante contra la pared:

«Pero es ridículo».

Luego alcanzó su sillón.

Una vez más se sentía entumecido como un viejo león, y una gran tristeza le embargó.

«¡Tanto trabajo para acabar así! Tengo cincuenta años; en cincuenta años he llenado mi vida, me he formado, he luchado, he alterado el curso de los acontecimientos; y he aquí lo que ahora me ocupa, y me llena, y hace decrecer el mundo en importancia… Es ridículo».

Esperó, enjugóse un leve sudor, y, cuando el malestar se hubo calmado, trabajó.

Examinaba lentamente las notas.

«Hemos comprobado en Buenos Aires que, mientras se desmontaba el motor 301…, impondremos una sanción grave al responsable».

Firmó.

«La escala de Florianópolis, no habiendo observado las instrucciones…».

Firmó.

«Desplazaremos por medida disciplinaria al jefe de aeropuerto Richard, que…».


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker