Fuenteovejuna
Fuenteovejuna honra los que no la tienen.
COMENDADOR: Siéntense; hablaremos algo.
ESTEBAN: ¿Vio vuseñoría el galgo?
COMENDADOR: Alcalde, espantados vienen
esos criados de ver
tan notable ligereza.
ESTEBAN: Es una extremada pieza.
Pardiez, que puede correr
al lado de un delincuente
o de un cobarde en qüistión.
COMENDADOR: Quisiera en esta ocasión
que le hiciérades pariente
a una liebre que por pies
por momentos se me va.
ESTEBAN: Sí haré, par Dios. ¿Dónde está?
COMENDADOR: Allá vuestra hija es.
ESTEBAN: ¡Mi hija!
COMENDADOR: Sí.
ESTEBAN: Pues, ¿es buena
para alcanzada de vos?
COMENDADOR: Reñidla, alcalde, por Dios.
ESTEBAN: ¿Cómo?
COMENDADOR: Ha dado en[62] darme pena.
mujer hay, y principal,
de alguno que está en la plaza,
que dio, a la primera traza,