Fuenteovejuna
Fuenteovejuna COMENDADOR: De tanta me maravillo.
Cada uno de por sí
se vayan hasta sus casas.
LEONELO: ¡Cielo! ¿Qué por esto pasas?
ESTEBAN: Ya yo me voy por aquí.
(Vanse los LABRADORES)
COMENDADOR: ¿Qué os parece de esta gente?
ORTUÑO: No sabes disimular,
que no quieres escuchar
el disgusto que se siente.
COMENDADOR: Éstos ¿se igualan conmigo?
FLORES: Que no es aqueso igualarse.
COMENDADOR: Y el villano, ¿ha de quedarse
con ballesta y sin castigo?
FLORES: Anoche pensé que estaba
a la puerta de Laurencia,
y a otro, que su presencia
y su capilla imitaba,
de oreja a oreja le di
un beneficio famoso.
COMENDADOR: ¿Dónde estará aquel Frondoso?
FLORES: Dicen que anda por ahí.
COMENDADOR: ¡Por ahí se atreve a andar
hombre que matarme quiso!
FLORES: Como el ave sin aviso,
o como el pez, viene a dar