Fuenteovejuna
Fuenteovejuna más de infamia natural
que de noble acero armados,
me quieren llevar a él.
LAURENCIA: Pues, Jacinta, Dios te libre;
que cuando contigo es libre,
conmigo será cruel.
(Vase LAURENCIA)
PASCUALA: Jacinta, yo no soy hombre
que te pueda defender.
(Vase PASCUALA)
MENGO: Yo sà lo tengo de ser,
porque tengo el ser y el nombre.
Llégate, Jacinta, a mÃ.
JACINTA: ¿Tienes armas?
MENGO: Las primeras
del mundo.
JACINTA: ¡Oh, si las tuvieras!
MENGO: Piedras hay, Jacinta, aquÃ.
(Salen FLORES y ORTUÑO)
FLORES: ¿Por los pies pensabas irte?
JACINTA: ¡Mengo, muerta soy!
MENGO: Señores…
¿A estos pobres labradores?…
ORTUÑO: Pues, ¿tú quieres persuadirte
a defender la mujer?
MENGO: Con los ruegos la defiendo;
que soy su deudo y pretendo