Fuenteovejuna
Fuenteovejuna que aunque no diré su nombre
todos saben que es honrado,
llena de tinta y de chinas
¿cómo se puede sufrir?
BARRILDO: Haríalo por reír.
MENGO: No hay risa con melecinas;
que aunque es cosa saludable…
yo me quiero morir luego.
FRONDOSO: Vaya la copla, te ruego,
si es la copla razonable.
MENGO: «Vivan muchos años juntos
los novios, ruego a los cielos,
y por envidia ni celos
ni riñan ni anden en puntos.
Llevan a entrambos difuntos,
de puro vivir cansados.
¡Vivan muchos años!»
FRONDOSO: ¡Maldiga el cielo el poeta,
que tal coplón arrojó!
BARRILDO: Fue muy presto.
MENGO: Pienso yo
una cosa de esta seta.
¿No habéis visto un buñolero
en el aceite abrasando
pedazos de masa echando
hasta llenarse el caldero?
¿Que unos le salen hinchados,