Novelas a Marcia Leonarda
Novelas a Marcia Leonarda Finalmente pasaron dos años de este suceso, al cabo de los cuales Lisardo, consolado, que el tiempo puede mucho, salía en los calores de un ardiente verano a bañarse al río. Súpolo Marcelo, que siempre le seguía, y desnudándose una noche fue nadando hacia donde él estaba y le asió tan fuertemente que, con la turbación y el agua, perdió el sentido y quedó ahogado, donde con gran dolor de toda la ciudad le descubrió la mañana en las riberas del río.
Esta fue la prudente venganza, si alguna puede tener este nombre; no escrita, como he dicho, para ejemplo de los agraviados, sino para escarmiento de los que agravian, y porque se vea cuán verdadero salió el adagio de que los ofendidos escriben en mármol y en agua los que ofenden, pues Marcelo tenía en el corazón la ofensa, mármol en dureza, dos largos años, y Lisardo tan escrita en el agua que murió en ella.