Historia general de los robos y asesinatos de los mas famosos piratas
Historia general de los robos y asesinatos de los mas famosos piratas El teniente Maynard tuvo que fondear, ya que el agua era poco profunda, y el canal intrincado, y no había posibilidad de entrar esa noche a donde Teach estaba; pero por la mañana levó anclas, y envió su bote delante de las balandras para que fuera sondando; y cuando llegó a tiro de cañón del pirata, recibió su fuego; a lo cual Maynard izó la enseña del rey, y enfiló directamente hacia él, con toda la arrancada de que eran capaces sus velas y remos. Barbanegra cortó su cable, y trató de presentar batalla en retirada, sosteniendo con sus cañones un fuego continuo sobre el enemigo. Como el señor Maynard no tenía ninguno, mantuvo fuego con sus armas portátiles, mientras algunos de sus hombres se esforzaban con los remos. Al poco rato embarrancó la balandra de Teach, pero como la del señor Maynard tenía más calado que la del pirata, no podía acercarse a él, así que decidió fondear a medio tiro del enemigo; y a fin de aligerar la nave, y poder abordarlo, el teniente mandó arrojar todo el lastre por la borda, desfondar todos los barriles de agua, levar anclas a continuación, y seguir adelante; al observar esto Barbanegra les gritó brutalmente: «¡Malditos bribones! ¿quiénes sois? ¿Y de dónde venís?» Y el teniente le contestó: «Puedes ver por nuestra enseña que no somos piratas.» Barbanegra le pidió que enviase el bote a su bordo, para así poder comprobar quién era. Pero el señor Maynard replicó: «No puedo desprenderme de mi bote, pero ya iré yo, en cuanto pueda, con toda mi balandra.» A lo que Barbanegra, tomando un vaso de licor, le saludó con estas palabras: «Así se condene mi alma si os doy cuartel, o si os pido ninguno.» En respuesta de lo cual, el señor Maynard le dijo que no esperaba cuartel de su parte, pero que tampoco él se lo daría.