Historia general de los robos y asesinatos de los mas famosos piratas
Historia general de los robos y asesinatos de los mas famosos piratas En este río apresaron una balandra, y por ella se enteraron de que en compañía de ella había zarpado también de Rhode Island un bergantín cargado con provisiones para la costa. Cargamento providencial para ellos, porque ya les iban escaseando las vituallas, y como dice Sancho, tripas llevan corazón, que no corazón tripas. Una tarde, andaban buscando el tesoro que para ellos era esta presa portuguesa, cuando avistaron desde la cofa la ansiada nave. Y Roberts, dando por sentado que nadie haría el trabajo tan bien como él, pasó a la balandra con 40 hombres y salió en su persecución. Pero cometieron un lamentable error en esta precipitada e insignificante aventura; porque Roberts, dispuesto a traerse el bergantín esa tarde, no se detuvo a pensar en las provisiones de la balandra, ni preguntó siquiera qué había a bordo para alimentar a semejante número de hombres, sino que salió en pos de la presa, que no sólo se perdió de vista, sino que al cabo de ocho días de luchar con corrientes y vientos contrarios, sufrieron un abatimiento de unas treinta leguas a sotavento. Como la corriente seguía dificultándoles la marcha, y veían que no podrían volver a su barco, fondearon, e irreflexivamente mandaron el bote a dar noticia al resto de la compañía de su situación, y ordenar al barco que fuese a donde ellos estaban. Pero bien pronto —al mismo día siguiente— la falta de lo más necesario les hizo comprender su insensatez: porque habían gastado toda el agua sin haber previsto la manera de reponerla hasta que llegase el barco o regresase el bote, lo que no ocurriría, quizá, antes de cinco o seis días. Aquí, como Tántalo, estuvieron cerca de morir de sed a la vista de lagos y ríos de agua dulce, al extremo de que finalmente decidieron arrancar el suelo de la cámara y confeccionar una especie de artesa o cuba con filásticas para ir a tierra y llevar a bordo sin tardanza algo de agua con que poder mantenerse con vida.