Historia general de los robos y asesinatos de los mas famosos piratas
Historia general de los robos y asesinatos de los mas famosos piratas El capitán Kennedy se dirigió a Barbados, y cerca de esta isla apresaron un barco muy pacífico de Virginia; lo mandaba un cuáquero llamado Knot. No llevaba a bordo pistolas, espadas ni machetes, y encontraron al señor Knot tan pasivo a cuanto le decían que algunos de ellos pensaron que era buena ocasión para irse; así que embarcaron con él ocho piratas, y los llevó a Virginia sin novedad: le regalaron 10 cajas de azúcar, 10 rollos de tabaco, 30 moidores y algo de polvo de oro, todo por valor de unas 250 libras. También hicieron regalos a los marineros, a unos más y a otros menos, y vivieron muy jovialmente mientras duró el viaje, dejándoles el capitán Knot andar a su antojo; por otro lado, no podía hacer otra cosa, a menos que hubiese aprovechado la ocasión para sorprenderlos cuando estaban borrachos o dormidos, porque despiertos iban siempre armados, y lo aterrorizaban constantemente. Dado que su principio (o el de su secta) era no usar armas, salvo las de la astucia y la confabulación, hizo buen uso de éstas hasta que llegaron a los cabos. Aquí cuatro piratas se largaron en un bote que habían llevado con ellos, para huir más fácilmente, y se dirigieron bahía arriba hacia Maryland; pero un temporal los obligó a retroceder a un lugar intrincado del país donde encontraron buena acogida entre los plantadores, y permanecieron varios días sin que nadie descubriese que eran piratas. Entre tanto el capitán Knot dejó en su barco a los otros cuatro (que pretendían llegar a Carolina del Norte), y corrió a informar al gobernador, señor Spotswood, de la clase de pasajeros que se había visto obligado a embarcar, y éste, por suerte, logró detenerlos; y tras emprender la búsqueda de los otros, que andaban divirtiéndose por el campo, los apresó también, y fueron todos juzgados, condenados y ahorcados, siendo testigos principales dos judíos portugueses que ellos habían apresado en la costa de Brasil y a los que llevaban consigo a Virginia. Estos judíos habían buscado el medio de guardar parte de su fortuna con los plantadores y no rindieron cuenta de ello: pero el capitán Knot entregó todo lo que los piratas habían llevado a bordo, incluso lo que le habían regalado a cambio de lo que le quitaron durante el viaje, y obligó a sus hombres a hacer lo mismo.