Historia general de los robos y asesinatos de los mas famosos piratas
Historia general de los robos y asesinatos de los mas famosos piratas En este estado, empero, aún se mostraban insolentemente alegres, comentando, al verse desnudos, que no les quedaba siquiera medio penique con que pagar al viejo Caronte para que los cruzase la Estigia; y debido a la escasez de su ración, se observó que enflaquecían tan deprisa que parecía que no iban a pesar lo suficiente para ahorcarlos. Sutton era muy irreverente: estando encadenado con otro prisionero, que era más serio que los otros, y leía y rezaba con frecuencia, le preguntó qué pretendía con tanto rezo. «Ir al cielo, espero», dijo el otro. «¿Al cielo, idiota? —exclamó Sutton—. ¿Dónde has oído que haya ido allí nunca ningún pirata? A mí que me den el infierno; es más divertido. Saludaré con 13 cañonazos a Roberts al entrar.» Y viendo que estos comentarios jocosos no hacían ningún efecto en su compañero, se quejó formalmente, y pidió al oficial que lo separase de este hombre, o le quitase el libro de oraciones por perturbador.