Historia general de los robos y asesinatos de los mas famosos piratas
Historia general de los robos y asesinatos de los mas famosos piratas El capitán, que entre tanto se había despertado, bien por el movimiento del barco, bien por el trabajo de los aparejos, tocó la campana. Acudieron Avery y otros dos a la cámara, y medio dormido, y presa de una especie de sobresalto, preguntó: «¿Qué ocurre?» Avery le contestó con frialdad: «Nada.» El capitán replicó: «Algo le pasa al barco; ¿navega? ¿Qué tiempo tenemos?», no pensando sino que se había levantado temporal y habían perdido las anclas. «No, no —contesta Avery—; estamos en alta mar, con viento suave y buen tiempo.» «¿En alta mar? —dice el capitán—, ¿cómo es eso?» «Vamos —dice Avery—, no se asuste; vístase y le explico el misterio: desde ahora, sepa que el capitán soy yo, y que ésta es mi cámara, así que debe desalojarla; y me dirijo a Madagascar dispuesto a hacer mi propia fortuna y la de todos los valerosos compañeros que se han unido a mí.»
Tras recobrar un poco sus sentidos, el capitán empezó a comprender el significado. Sin embargo, seguía tan asustado como antes. Al darse cuenta Avery, le dijo que no temiese nada, «porque —dijo— si decide unirse a nosotros, lo aceptaremos; y si deja de beber y no mete las narices donde no le llaman, tal vez con el tiempo lo nombre uno de mis oficiales. En caso contrario, hay un bote al costado con el que puede volver a tierra.»