Historia general de los robos y asesinatos de los mas famosos piratas
Historia general de los robos y asesinatos de los mas famosos piratas Ya adrizado el barco y puesto todo a bordo, deliberaron sobre que rumbo tomar. En esto el consejo se mostró dividido: el capitán y Caraccioli eran partidarios de dirigirse a la costa africana, y los demás a Nueva Inglaterra, alegando que el barco tenÃa los fondos sucios y no estaba en condiciones para el viaje, y que si topaban con vientos contrarios o mal tiempo podÃan quedarse sin provisiones, y que como no estaban lejos de la colonia inglesa de Carolina, podÃan en esa costa o en la de Virginia, Maryland, Pennsylvania, Nueva York o Nueva Inglaterra interceptar barcos que transportasen vituallas a las islas, y por ese medio abastecerse de pan, harina y otros productos necesarios. Hicieron recuento de provisiones, y al comprobar que tenÃan para cuatro meses, el capitán Misson llamó a todos los hombres a cubierta y les dijo que, como habÃa en el consejo diferencias sobre qué rumbo seguir, le parecÃa razonable someterlo a votación de toda la compañÃa; que él era partidario de dirigirse a la costa de Guinea, donde podÃan esperar razonablemente topar con presas valiosas, y que si fallaban sus expectativas en un sentido, estarÃan seguros de quedar satisfechos en otro, dado que podrÃan lanzarse sobre los barcos de las Indias Orientales, y no necesitaba decirles la cantidad de extranjeros que transportaban a Europa el dinero que sacaban de América. A continuación expuso el sentir de los que estaban en contra y sus razones, y rogó que cada uno diera su opinión y su voto conforme a lo que creyese más conveniente para el bien de todos; que estaba muy lejos de tomar a mal que rechazasen lo que él proponÃa, dado que no tenÃa intereses personales a los que servir. La mayorÃa de los votos cayeron del lado del capitán, asà que pusieron rumbo a la costa de Guinea, en cuyo viaje no aconteció nada digno de mención. A su llegada a la Costa de Oro toparon con el Nieuwstadt, de Amsterdam, barco de dieciocho cañones mandado por el capitán Blaes, que ofreció combate en retirada durante cinco ampolletas. Se quedaron con este barco, poniendo a bordo 40 hombres, y pasando los prisioneros al Victoire, cuarenta y tres en total. HabÃan salido de Amsterdam cincuenta y seis; siete habÃan muerto en este enfrentamiento, y antes habÃan perdido otros seis por enfermedad y accidentes, uno de ellos al caerse por la borda y otro alcanzado por un tiburón al saltar al agua en una calma.