Historia general de los robos y asesinatos de los mas famosos piratas
Historia general de los robos y asesinatos de los mas famosos piratas Mientras discutían esto llegaron en embajada cuatro mohillianos para proponer una paz. Y al hallar a los johannianos muy exigentes, habló uno de ellos en estos términos: «No concluyáis por vuestro reciente éxito, johannianos, que la fortuna os será siempre favorable. No os dará siempre la protección de los europeos; y sin su ayuda, es posible que vengáis a suplicar la paz que ahora parece que no queréis. Recordad que el sol sale, alcanza su altura meridiana pero no se queda allí, sino que al punto comienza a declinar. Que esta advertencia os haga reflexionar sobre la constante mudanza de los asuntos sublunares, y que cuanto más grande es vuestra gloria, más cerca estáis de vuestra declinación. Por cada cosa que vemos aprendemos que no hay estabilidad en el mundo, sino que la naturaleza está en continuo movimiento. El mar que inunda las arenas tiene cotas que no rebasa, y en el instante mismo en que las alcanza, sin detenerse, retorna al seno de lo profundo. Cada yerba, cada arbusto y cada árbol, y aun nuestros propios cuerpos, nos enseñan esta lección: que nada es duradero ni digno de confianza. El tiempo pasa insensiblemente, un sol sigue a otro y trae sus cambios con él. Con el globo de luz de este día os veis fortalecidos por estos europeos exaltados con la victoria, y nosotros, que hemos sido utilizados para que conquistéis, venimos a pediros paz. Con el sol de mañana quizá os veáis privados de vuestros actuales apoyos, y seáis los johannianos los que vengáis a suplicarnos a nosotros. Como no sabemos qué nos traerá el mañana, sería imprudente, o insegura esperanza, renunciar a una ventaja, como sin duda debe considerar todo hombre prudente la paz.»