Historia general de los robos y asesinatos de los mas famosos piratas
Historia general de los robos y asesinatos de los mas famosos piratas Así que, de acuerdo con los deseos del almirante, se aparejó el Victoire y a los pocos días zarpó con 300 hombres; dio fondo ante el asentamiento que sus hombres habían levantado, izó la enseña inglesa en los obenques de trinquete y disparó un cañonazo, pero tras esperar un rato, al no percibir ninguna señal en la playa, arrió y envió un bote; poco después regresó éste al barco, con dos de sus antiguos hombres, a los que Tew dio noticia de la colonia de Misson. Ellos lo invitaron a entrar en el bosque para que viese la suya y hablase con sus compañeros sobre la propuesta de migración. El gobernador, alias cabo de brigadas, le recibió sumamente cortés, pero le dijo que no veía ventaja ninguna para ellos con el cambio de la presente situación, aunque fueran ellos de mucha para la nueva colonia, al añadir la fuerza de tantos y tan valerosos camaradas que disfrutaban de todo lo necesario para la vida. Eran libres e independientes de todo el mundo, y sería una locura sujetarse otra vez a un gobierno que, aunque benévolo, podía ejercer algún poder. Que él era gobernador por tres meses por elección de sus compañeros, aunque su poder no se extendía más allá de juzgar sobre las pequeñas diferencias que podían surgir, cosa que él esperaba hacer imparcialmente mientras tuviese la autoridad; que habían acordado, y confirmado mediante juramento, defender los decretos del gobernador vigente, a fin de que su tranquilidad no pudiese ser turbada por el humor caprichoso de nadie, y que a la expiración de los tres meses debía entregar el poder de decidir a aquel en quien hubiera recaído la suerte por votación, siempre que no hubiese disfrutado anteriormente de tal honor, porque en ese caso no entraba en la elección, acuerdo por el que con el tiempo llegarían todos a ejercer el mando supremo, lo que evitaba toda campaña de propaganda y hacer negocio con los votos, como cuando se decide por sufragio; no daba posibilidad a que se formasen divisiones y partidos y era un medio de dar continuidad a ese descanso imprescindible para la unidad entre ellos. «Sin embargo —prosiguió—: si quieres ir a América o a Europa, a mostrar las ventajas que puede reportar a los ingleses el establecimiento de una colonia aquí, por el amor que tenemos a nuestro país, con tal que nos borren el odioso apelativo de piratas, con placer nos someteremos a quien venga con una comisión de un gobierno legal; pero es ridículo pensar hacernos súbditos de unos granujas peores que nosotros; y para que sepas qué decir a este respecto, si te parece oportuno seguir mi consejo, toma estas reflexiones que he puesto por escrito y que voy a darte.» Entró en su cabaña, porque aunque era del gobernador, no merecía el nombre de casa, sacó unos papeles escritos y se los dio.