Historia general de los robos y asesinatos de los mas famosos piratas
Historia general de los robos y asesinatos de los mas famosos piratas En el mes de julio de 1704, un buque anglo-indio llamado el Worcester, mandado por el capitán Thomas Green, a su regreso a Inglaterra, fue empujado hacia Escocia por vientos meridionales, y fondeó en la ensenada de Leith. Al desembarcar el capitán y varios miembros de la tripulación para comprar víveres, la gente del pueblo, que tenía amigos y conocidos en el barco del capitán Drummond, enterada de que el Worcester venía de las Indias Orientales, empezó a hacerles insistentes preguntas sobre este barco; y al repetirles ellos que no habían oído hablar de tal barco en la India, los inquiridores aparentaron sorprenderse muchísimo. Total, que les asaltó la sospecha de que el Worcester no se había portado honestamente con el barco escocés, del que no sabían nada desde el día de su partida, e informaron a los magistrados de que a algunos de la tripulación se les habían escapado comentarios que hacían suponer claramente que habían tenido que ver con el robo y matanza de sus compatriotas; entonces éstos interrogaron secretamente a varios, unas veces amenazándolos con la horca y otras haciéndoles grandes promesas, a fin de animarlos a revelar la supuesta fechoría, hasta que por último un muchacho indio fue inducido a confesar todo el asunto bajo juramento, según creyeron ellos. Conseguido esto, detuvieron al capitán, al segundo y a la tripulación, y los encerraron en prisión; a continuación descargaron el barco, y casi lo desguazaron pieza a pieza en busca de objetos, escritos, etcétera, que confirmasen la deposición del indio; pero no hallaron nada. De manera que se vieron obligados a juzgarlos, y los juzgaron, con este testimonio y algunos detalles declarados por el cirujano, Charles May, que requerían interpretaciones muy poco verosímiles. Estas deposiciones fueron las siguientes: el indio, que se llamaba Antonio Fernando, dijo que embarcó en la balandra que acompañaba al Worcester en la costa de Malabar, y que más tarde presenció un combate entre dicha balandra y el Worcester contra un barco gobernado por hombres blancos que hablaban en inglés y arbolaban los colores ingleses; que combatieron al citado barco durante tres días, y al tercero dicho barco fue abordado por los de la balandra, que hicieron subir a cubierta a la tripulación, la pasaron a cuchillo y la arrojaron al mar.