Historia general de los robos y asesinatos de los mas famosos piratas
Historia general de los robos y asesinatos de los mas famosos piratas Como andaban faltos de agua (habían desfondado los barriles para salvarse en el temporal, y habían encontrado poca en las naves apresadas), arriaron la canoa para llegarse a un pesquero que los informase de dónde podían encontrar. El pesquero, al verlos, huyó con todas sus fuerzas, y al abrir fuego el barco, su gente saltó toda al agua; algunos se ahogaron, y el resto llegó a tierra, salvo uno, al que dieron alcance. Pero cuando ya creían que lo tenían se puso a bucear, teniéndolos en este juego hora y media. No querían matarlo de un disparo porque no convenía a sus propósitos; pero finalmente, North, que iba en la canoa, agarró la botavara y en cuanto salió le descargó un golpe esperando lisiarlo, pero le partió la mandíbula. Lo prendieron por este medio, lo llevaron a bordo, lo pusieron en manos del cirujano, y cuando desesperaban de poder hacerle hablar, él les pidió una pipa de tabaco, fumó, tomó un trago de aguardiente, y a continuación pareció muy animado. Como los piratas llevaban a bordo varios esclavos negros que hablaban la lengua indo-oriental, ordenaron a uno de ellos que le preguntase dónde podían encontrar agua, prometiendo que lo dejarían libre si les guiaba bien. Con esta promesa los llevó a un lugar de tierra donde les mostró un pozo lleno de agua embarrada, del que, después de todos los esfuerzos para llegar, sólo lograron sacar tres baldes, lo que únicamente cubrió la necesidad de los que habían bajado a tierra, que eran 30. Furiosos por esta frustración después de tanto trabajo, amenazaron al prisionero con matarlo; pero éste les dijo que si esperaban con paciencia hasta que se pusiera el sol, tendrían suficiente, porque el manantial subiría y estaría manando toda la noche; lo que resultó ser cierto, pudieron llenar veinte toneles y regresaron a bordo, llevándose al hombre con ellos; hicieron en su favor una colecta de varios artículos, y unos treinta dólares; le entregaron todo esto, y le exigieron la promesa de que cuando viese un barco que le hiciera las señales que ellos le habían hecho acudiese y prestase la ayuda que le demandasen, asegurándole que siempre recibiría buen trato, y sería recompensado.