Nuevas aventuras de Robinson Crusoe
Nuevas aventuras de Robinson Crusoe A continuación se llevaron todo el rebaño de cabras que tenían en la glorieta, como yo la llamaba, que pertenecía a los españoles: en pocas palabras, dejaron las mínimas muestras posibles de la presencia de habitantes; a primera hora de la mañana siguiente se presentaron con todas sus fuerzas en la plantación de los dos hombres a esperar su llegada. Ocurrió tal como esperaban: los nuevos invasores dejaron sus canoas en el este de la isla y avanzaron por la costa directamente hacia el lugar; hasta donde pudieron calcular nuestros hombres, sumaban unos doscientos cincuenta. Nuestro ejército, desde luego, era más pequeño: aún peor, no había armas para todos sus miembros. En total, al parecer, valía la siguiente cuenta. En primer lugar, los hombres:
17 españoles
5 ingleses
1 el viejo Viernes, padre de Viernes
3 esclavos, capturados junto a las mujeres, que habían demostrado fidelidad
3 otros esclavos que vivían con los españoles

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Para armarlos, contaban con:
11 mosquetes
5 pistolas
3 escopetas de cazar aves