Nuevas aventuras de Robinson Crusoe
Nuevas aventuras de Robinson Crusoe En cuanto hubo terminado, los casó; luego, celebrado ya el matrimonio, se volvió hacia Will Atkins y de manera muy afectuosa le exhortó no sólo a perseverar en la buena disposición mostrada, sino a apoyar las convicciones que habÃa adquirido con la decisión de reformar su vida; le explicó que manifestar su arrepentimiento era en vano si no abandonaba las faltas; le hizo ver que Dios lo habÃa honrado al usarlo como instrumento de la llegada de su esposa al conocimiento de la religión cristiana; y que tuviera cuidado en no deshonrar la gracia de Dios; y que si lo hacÃa, se encontrarÃa con que la pagana era mejor cristiana que él: ¡la salvaje, convertida, y el instrumento, arruinado!
Les dijo muchas cosas buenas a ambos y luego los encomendó, en pocas palabras, a la bondad divina; les dio de nuevo la bendición, mientras yo les repetÃa todo en inglés; y asà terminó la ceremonia. Creo que fue el dÃa más placentero y agradable que he pasado en toda mi vida.