Las pasiones del alma
Las pasiones del alma Pero lo más considerable que hay en esto es que todas las partes más vivas y más sutiles de la sangre que el calor ha rarificado en el corazón entran continuamente en gran cantidad en las cavidades del cerebro. Y la razón por la cual van a parar a él antes que a ningún otro lugar es que toda la sangre que sale del corazón por la gran arteria se dirige en lÃnea recta hacia el cerebro, y que, no pudiendo entrar toda en él, debido a que no hay más que unos pasos muy estrechos, entran sólo las partes más agitadas y más sutiles, mientras que el resto va a todos los demás lugares del cuerpo. Ahora bien, estas partes muy sutiles de la sangre componen los espÃritus animales, y para ello no necesitan recibir ningún otro cambio en el cerebro, sino que en él quedan separadas de las demás partes de la sangre menos sutiles; pues lo que aquà llamo espÃritu no son sino cuerpos, y no tienen otra propiedad que la de ser cuerpos muy pequeños y que se mueven muy rápidamente, como las partes de la llama que sale de una antorcha; de suerte que no se detienen en ningún sitio y, a medida que algunos de ellos entran en la cavidad del cerebro, salen también algunos otros por los poros que hay en su sustancia, los cuales los conducen a los nervios, y de aquà a los músculos, lo que les permite mover el cuerpo de todas las diversas maneras como puede ser movido.
Art. 11. Cómo se producen los movimientos de los músculos.