Las pasiones del alma
Las pasiones del alma Art. 37. Cómo parece que todas ellas son causadas por algún movimiento del espíritu.
Y como lo mismo ocurre en todas las demás pasiones, es decir, que son principalmente producidas por los espíritus contenidos en las cavidades del cerebro cuando aquellos van a los nervios que sirven para dilatar o contraer los orificios del corazón, o para impulsar diversamente hacia él la sangre que está en las demás partes, o, de cualquier modo, para mantener la misma pasión, se puede comprender claramente por qué he escrito arriba, en su definición, que son causadas por algún movimiento particular de los espíritus.
Art. 38. Ejemplo de los movimientos del cuerpo que acompañan a las pasiones y no dependen del alma.
Por otra parte, de la misma manera que el paso de estos espíritus a los nervios del corazón basta para dar movimiento a la glándula que pone el miedo en el alma, así también, por el simple hecho de que algunos espíritus van al mismo tiempo a los nervios que sirven para mover las piernas para huir, causan otro movimiento en la misma glándula por medio del cual el alma siente y percibe esta huida, la cual puede de este modo ser provocada en el cuerpo por la simple disposición de los órganos y sin que el alma contribuya a ello.
Art. 39. Cómo una misma causa puede provocar diversas pasiones en diversos hombres.