Las pasiones del alma
Las pasiones del alma Más razonable será distinguir el deseo en tantas especies diversas como objetos diversos deseados existen; pues, por ejemplo, la curiosidad, que no es otra cosa que un deseo de conocer, difiere mucho del deseo de gloria, y éste del deseo de venganza, y asà sucesivamente. Pero basta aquà saber que hay tantos como especies de amor o de odio, y que los más considerables y los más fuertes son los que nacen de la complacencia y del horror.
Art. 89. Cuál es el deseo que nace del horror.