Cancion de Navidad
Cancion de Navidad EL FANTASMA DE MARLEY
Para empezar, Marley había muerto. De eso no había ninguna duda. El registro de su entierro estaba firmado por el clérigo, el escribiente, el director de la funeraria y por el que presidía el cortejo. Scrooge lo firmó, y el nombre de Scrooge era una garantía en la Bolsa para cualquier cosa en la que decidiera poner su mano. El viejo Marley estaba tan muerto como los clavos de una puerta.
¡Cuidado! No tengo intención de decir que yo sepa, por mi propio conocimiento, lo que hay de muerto precisamente en los clavos de una puerta. Yo podría haberme inclinado a considerar un clavo de ataúd como la pieza de ferretería más muerta que haya a la venta. Pero la sabiduría de nuestros antepasados está en el símil, y mis profanas manos no la perturbarán, o el país está acabado. Por lo tanto me van a permitir que repita, con énfasis, que Marley estaba tan muerto como los clavos de una puerta.
