Cancion de Navidad
Cancion de Navidad Era un fuego verdaderamente muy pobre; no era nada para una noche tan severa. Se vio obligado a sentarse pegado a él y a echarse sobre él para poder extraer una mínima sensación de calor de aquel puñado de combustible. La chimenea era vieja, construida por un comerciante holandés hacía mucho tiempo y revestida por todo su alrededor con una pintoresca cerámica holandesa decorada con escenas de las Escrituras. Había Caínes y Abeles, hijas de faraón, reinas de Saba, mensajeros angelicales descendiendo por el aire sobre nubes como lechos de plumas, Abrahanes, Baltasares, apóstoles haciéndose a la mar en pequeñas barcas, cientos de figuras que atraían sus pensamientos y entonces aquella cara de Marley, que llevaba muerto siete años, llegó como el bastón del viejo profeta[8] y se tragó a todos. Si cada liso azulejo hubiera estado en blanco en un principio, con poder para dar forma en su superficie a alguna imagen desde los fragmentos inconexos de sus pensamientos, habría habido una copia de la cabeza del viejo Marley en cada uno de ellos.