Cancion de Navidad
Cancion de Navidad Cuando había dicho estas palabras, el espectro cogió su envoltorio de la mesa y lo ató alrededor de su cabeza, como antes. Scrooge lo supo por el sonido que le hicieron los dientes en cuanto el vendaje juntó las dos mandíbulas. Se aventuró a levantar los ojos de nuevo y encontró a su sobrenatural visitante de frente en una actitud erecta con la cadena enrollada alrededor y encima de su brazo.
La aparición dio unos pasos hacia atrás alejándose de él; con cada paso que daba, la ventana se levantaba un poco, de tal manera que cuando el espectro llegó hasta ella, estaba abierta de par en par. Le hizo una seña a Scrooge para que se acercara y así lo hizo él. Cuando estaban a dos pasos uno del otro, el fantasma de Marley levantó la mano advirtiéndole que no se acercara más. Scrooge se detuvo.
No tanto por obedecer como por sorpresa y por temor, porque con el levantamiento de la mano empezó a notar ruidos confusos en el aire, sonidos incoherentes de lamento y de arrepentimiento, gemidos inexpresivos de pena y de autoacusación. El espectro, después de escuchar un momento, se unió al triste canto fúnebre, y se marchó flotando sobre la desapacible oscuridad de la noche.
Scrooge lo siguió hasta la ventana apremiado por su curiosidad. Se asomó.