Cancion de Navidad
Cancion de Navidad EL PRIMERO DE LOS TRES ESPÍRITUS
Cuando Scrooge se despertó estaba tan oscuro que al mirar desde su cama apenas podía distinguir entre la ventana transparente y las paredes opacas de su dormitorio. Estaba procurando perforar la oscuridad con sus ojos de hurón cuando las campanadas de la iglesia vecina anunciaron los cuartos. Entonces esperó que dieran la hora.
Para su gran asombro, la enorme campana pasó de las seis a las siete, de las siete pasó a las ocho, y así siguió hasta las doce; luego dejó de sonar. ¡Las doce! Cuando se acostó eran poco más de las dos. El reloj estaba mal. ¡Debía de haberse metido un carámbano en la maquinaria!
¡Las doce!
Presionó el resorte de su reloj para desmentir el absurdo de aquél. Su ligero y rápido pulso dio las doce; y se paró.
—Pero… no es posible, —dijo Scrooge—, que me haya podido dormir todo un día y hasta parte de la noche siguiente. ¡No es posible que le haya pasado algo al sol y que sean las doce del mediodía!
