Casa desolada
Casa desolada Mi niña me dijo aquella noche que para ella el que en adelante Richard prosperase o se arruinase, estuviera lleno de amigos o solo, no le significarÃa más que, cuanto más necesitara el amor de un corazón firme, más amor le tendrÃa que dar ese firme corazón; que él pensaba en ella pese a sus errores de aquellos momentos, y que ella pensarÃa siempre en él; nunca en sà misma, si podÃa consagrarse a él, nunca en sus propios gustos si podÃa satisfacer los de él.
¿Y mantuvo su palabra?
Ahora miro el camino que se extiende ante mÃ, cuando la distancia ya se está acortando y se empieza a ver el final del viaje, y por encima del mar muerto del pleito de la CancillerÃa y de toda la fruta cenicienta que lanzó a las playas[78], creo que veo a mi ángel, fiel y buena hasta el final.