Casa desolada

Casa desolada

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—No era eso lo que iba a decir —replica Sir Leicester—. Celebro saberlo. Iba a sugerirte que, como la consideras digna de tu protección, ejercieras tu influencia para alejarla de esas manos peligrosas. Podrías mostrarle qué violencia haría esa relación a sus deberes y sus principios, y podrías reservarla para un destino mejor. Podrías señalarle que, con el tiempo, probablemente encontraría en Chesney Wold un marido que no… —añade Sir Leicester tras un momento de reflexión— la arrancaría de los altares de sus antepasados.

Brinda esas observaciones con su cortesía acostumbrada y con la deferencia con la que siempre se dirige a su esposa. Ésta se limita a mover la cabeza en respuesta. Está saliendo la luna, y desde donde está sentada ella, es como un riachuelo de luz pálida y fría que le enmarca la cabeza.

—Merece la pena señalar, sin embargo —dice el señor Tulkinghorn—, que, a su estilo, esa gente es muy, pero que muy orgullosa.

—¿Orgullosa? —Sir Leicester no da crédito a sus oídos.

—No me sorprendería que todos ellos abandonaran voluntariamente a la muchacha (sí, su enamorado y todos ellos), en lugar de abandonarlos ella, de suponer que ella siguiera en Chesney Wold en estas circunstancias.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker