Casa desolada
Casa desolada La animada Dedlock tiene fama, en la Ciudad de la Antigüedad[92], Bath, ahora invadida por las hierbas, de estar estimulada por una curiosidad permanente que la lleva a pasearse en todos los momentos oportunos e inoportunos con una lente dorada en el ojo, mirando objetos de todos los tipos. Evidentemente, aprovecha esta oportunidad de fisgar en las cartas y los documentos de su pariente, como un pájaro; da un picotazo a un documento y mira de lado a otro, y salta de mesa en mesa, con la lente puesta en el ojo y con gestos inquisitivos e inquietos. Durante estas investigaciones, tropieza con algo, y al girar la lente en esa dirección, ve a su pariente tendido en el suelo, como un árbol caído.
El gritito favorito de Volumnia adquiere un tono considerable de realidad ante tamaña sorpresa, y la casa se pone rápidamente en movimiento. Las escaleras se llenan de criados que corren, suenan violentos campanillazos, se envía a buscar a varios médicos, y se busca a Lady Dedlock por todas partes, pero no se la encuentra. Nadie la ha visto ni oído desde la última vez que tocó la campanilla. Se descubre en una mesa su carta a Sir Leicester, pero todavía no se sabe si éste ha recibido otra misiva de otro mundo, que haya de responder en persona, y todas las lenguas vivas y las muertas dan igual en el estado en que se halla.