Casa desolada

Casa desolada

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Entre tanto, he de decirlo, no podía ponerme de acuerdo con mi Tutor en cuanto al tema del testamento, y seguía abrigando esperanzas optimistas acerca de Jarndyce y Jarndyce. Pronto se verá cuál de los dos tenía razón, pero desde luego yo abrigaba esperanzas. En Richard, aquel descubrimiento causó un estallido de actividad y de agitación que lo reanimaron durante un tiempo, pero ya había perdido incluso la elasticidad de la esperanza, y a mí me parecía que sólo conservaba sus preocupaciones febriles. Por algo que dijo mi Tutor un día, cuando estábamos hablando del asunto, comprendí que mi boda no se celebraría hasta después del Curso que nos habían dicho esperásemos, y por eso pensé todavía más lo que celebraría yo que pudiera casarme cuando Richard y Ada estuvieran en condiciones más prósperas.

Ya se acercaba mucho el tal Curso cuando mi Tutor tuvo que salir de la ciudad e ir a Yorkshire para algo relacionado con el señor Woodcourt. Me había anunciado de antemano que sería necesaria su presencia. Acababa yo de llegar una noche de casa de mi querida niña, y estaba sentada en medio de todos mis vestidos nuevos, contemplándolos en mi derredor y pensado, cuando me trajeron una carta de mi Tutor. Me pedía que fuese a reunirme con él en el campo, y mencionaba en qué diligencia me había reservado plaza y a qué hora de la mañana debía yo salir de la ciudad. Añadía en una breve posdata que no estaría muchas horas alejada de Ada.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker