Casa desolada
Casa desolada —Las dos son tus casas, hija mÃa —le dijo—, pero la Casa Desolada más antigua reivindica la prioridad. Cuando tú y el muchacho estéis lo bastante fuertes, venid a tomar posesión de vuestra casa.
Ada le contestó:
—Eres muy bueno, primo John.
Pero él le dijo:
—No, ahora debo ser tu Tutor.
Y a partir de entonces fue su Tutor y el del niño, y él estaba ya acostumbrado a ese nombre. De manera que ella lo llamó Tutor y se lo ha seguido llamando desde entonces. Los niños no lo conocen por otro nombre, y digo los niños porque yo ya tengo dos hijas.