Casa desolada

Casa desolada

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

CAPÍTULO XXXII

A LA HORA EXACTA

Ya es de noche en Lincoln’s Inn, valle perplejo e inquieto de la sombra de la ley, donde los pleiteantes no suelen hallar demasiada luz, y en las oficinas se apagan las gruesas velas, y los pasantes ya han bajado las destartaladas escaleras de madera y se han dispersado. La campana que suena a las nueve ha interrumpido su tañido doliente que no significa nada, las puertas están cerradas, y el portero de noche, solemne guardián con una capacidad portentosa para quedarse dormido, mantiene la guardia en su garita. Desde las filas de ventanas de las escaleras, lámparas ciegas como los ojos de la Equidad, como un Argos pitañoso con un bolsillo sin fondo por cada ojo y un ojo para vigilarlo todo, parpadean pálidamente hacia las estrellas. En las buhardillas sucias surgen de vez en cuando parches borrosos de luz de candil donde algún dibujante o algún escribiente astutos siguen trabajando para aumentar las complicaciones de algún pleito por propiedades en resmas de pergamino, a una tasa media de unas 12 ovejas por acre de tierra. En esa industria digna de las abejas se siguen ocupando estos benefactores de la especie, aunque ya han pasado las horas de oficina, a fin de cumplir con su deber de cada día.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker