Cuentos de Navidad
Cuentos de Navidad PRIMERA PARTE
Hace mucho tiempo, poco importa cuándo, en la inquebrantable Inglaterra, poco importa dónde, se libró una feroz batalla. Se libró durante un largo día de verano, cuando la hierba ondeaba crecida y verde. Infinidad de flores silvestres, creadas por la Mano Todopoderosa como perfumados cálices para el rocío, sintieron aquel día cómo sus esmaltadas copas rebosaban de sangre y se desplomaban acobardadas. Infinidad de insectos que adoptaban sus delicados colores de las inofensivas hojas y briznas de hierba se vieron teñidos aquel día por hombres agonizantes y marcaron su aterrada senda con una estela antinatural. La mariposa pintada llevó sangre al aire con los extremos de sus alas. El arroyo fluyó rojo. La tierra hollada se tornó en un cenagal donde, en los funestos charcos que se formaban en las huellas de pies humanos y cascos de caballos, aquel color prevaleciente aún se oscurecía y reverberaba a la luz del sol.