David Copperfield

David Copperfield

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Se llevaron mi comida sin que apenas la hubiera probado, e intenté animarme con un vaso o dos de vino. Fue inútil. Me adormecí junto al fuego, sin perder la conciencia del estruendo exterior ni del lugar donde me encontraba. Ambas sensaciones quedaron eclipsadas por un terror nuevo e indefinible; y, cuando me desperté… o mejor dicho, cuando conseguí librarme del letargo que parecía haberme atado a la silla, todo mi cuerpo, sin saber por qué, se estremeció de miedo.

Paseé de un lado a otro de la habitación, intenté leer un viejo manual de geografía, escuché el espantoso fragor; contemplé los rostros, escenas y siluetas que dibujaban las llamas. Finalmente, el tictac del impasible reloj de pared me atormentó de tal modo que decidí acostarme.

Resultaba tranquilizador saber, en una noche como aquélla, que algunos criados de la posada habían decidido hacer guardia hasta que rayara el alba. Me fui a la cama, completamente exhausto y con la cabeza embotada; pero, al acostarme, esas sensaciones desaparecieron como por arte de magia, y me encontré completamente despierto y con los sentidos aguzados.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker