David Copperfield
David Copperfield Me contaron toda clase de historias del internado y de quienes vivían en él. Afirmaron que el señor Creakle no había exagerado en absoluto al presentarse como un hombre terrible; que no había ningún maestro tan rígido y severo como él; que propinaba golpes a diestro y siniestro todos los días de su vida, cargando sobre los muchachos como un soldado de caballería y azotándolos sin piedad. Que sólo sabía pegar palizas, y que era más ignorante, según Steerforth, que el peor alumno de la escuela; que había sido, muchos años antes, un pequeño comerciante de lúpulo en el Borough,[14] y que, cuando su negocio quebró y se hubo gastado toda la fortuna de la señora Creakle, abrió Salem House. Y muchas otras cosas que yo no podía entender cómo habían averiguado.