Grandes Esperanzas
Grandes Esperanzas Biddy se hizo cargo instantáneamente de la enferma, como si lo hubiera estudiado desde su infancia, y, así, Joe pudo gozar, en cierto modo, de la mayor tranquilidad que había entonces en su vida y hasta, de vez en cuando, concurrir a Los Tres Alegres Barqueros, lo cual era, ciertamente, beneficioso. Los policías habían sospechado bastante del pobre Joe, a pesar de que él nunca se enteró, y parece que llegaron a la conclusión de considerarle uno de los hombres más profundamente inteligentes que habían encontrado en su vida.