Historia de dos ciudades
Historia de dos ciudades Una vez tomada la decisión de hacer a Lucie Manette el favor de casarse con ella, el señor Stryver se propuso anunciarle tan fausta nueva antes de irse de vacaciones y, después de algunos instantes de reflexión, pensó que sería prudente hacerse cargo sin pérdida de tiempo de todos los preliminares, aunque no diera su mano a su bella novia hasta que se abrieran los tribunales o llegasen las fiestas de Navidad. Estaba íntimamente convencido de que aquel pleito estaba ganado de antemano. En cuanto a las ventajas materiales, las que podía aducir en su favor, ni siquiera merecían el menor comentario. Así pues, se presentaría, el abogado de la joven renunciaría al uso de la palabra, los jurados no tendrían necesidad de reflexionar y el fallo le sería favorable.
Por consiguiente, el mismo día que se cerraron los tribunales, el señor Stryver escribió a Lucie Manette proponiéndole una excursión a los jardines de Vauxhall. Habiendo sido rechazada la proposición, algunos días después la invitó a los de Ranelagh y, no habiendo sido más afortunado, se decidió por fin a presentarse en su casa y anunciarle la noble resolución de honrarla con su blanca mano.
