La Casa lugubre

La Casa lugubre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

L

Relato de Esther

Durante la visita que le había hecho a Richard, llegó a mi dirección una carta de Caddy Jellyby, en la que me decía que su salud, muy quebrantada desde hacía algún tiempo, había empeorado, y que le gustaría que fuese a verla. Era una nota de unas pocas líneas, escrita desde el sofá, en la que había metido cerrada otra de su marido, quien secundaba el ruego de esta con gran solicitud. Caddy tenía una niña de la cual yo era madrina. La pobre criatura era débil y pequeña en exceso, y su rostro avellanado desaparecía entre los flecos de su gorrita, con sus manitas siempre cerradas debajo de la barbilla, pasaba todo el día sin cambiar de posición con los ojos muy abiertos, admirándose quizá de ser tan poquita cosa. Cada vez que la tocaban, prorrumpía en agudos alaridos, pero fuera de esto era tan paciente que parecía haber venido al mundo únicamente para estar quieta y soñar. Su rostro y sus manos dejaban ver el oscuro surco de sus venas como en memoria de las manchas de tinta de la pobre Caddy. En una palabra, era un amorcillo muy digno de lástima.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker