La Casa lugubre
La Casa lugubre Aclaración
El mismo día de su llegada a Londres, el señor Woodcourt se personó en casa del señor Vholes, en Symond’s Inn. Porque nunca, desde el momento en que le supliqué que fuera como un amigo para Richard, descuidó u olvidó aquella promesa. Me había dicho que aceptaba aquella tarea como algo sagrado, y siempre fue leal a ella con ese espíritu.
Encontró al señor Vholes en su despacho y le informó de su acuerdo con Richard de que podría pedirle a este su dirección.
—Así es —dijo el señor Vholes—. El señor C. vive a menos de cien millas de aquí, caballero, el señor C. vive a menos de cien millas de aquí. Tenga usted la bondad de tomar asiento.
El señor Woodcourt le dio las gracias, añadiendo que lo único que deseaba era preguntar por aquella dirección y que nada más le había llevado a su despacho.
—Muy bien, pero tengo entendido —prosiguió el señor Vholes— que usted tiene cierto ascendiente sobre el señor C.
—En tal caso sabe usted más que yo —replicó el señor Woodcourt.
