La historia de nadie y otros cuentos
La historia de nadie y otros cuentos En la antigua ciudad de Rochester
En realidad, solo eran seis los viajeros pobres, pero siendo viajero yo también, aunque muy holgazán, y además tan pobre como ellos, aumenté en uno el total.
Esta explicación es necesaria para aclarar la inscripción que se lee sobre la puerta, antigua y con primorosos detalles:
RICHARD WATTSEste asilo se fundó cumpliendo su testamento, fechado el 22 de agosto de 1579, para dar albergue a seis viajeros pobres, no pillos ni oficiales de justicia.
Recibirán gratis, por una noche, albergue, diversión y cuatro peniques cada uno.
Sucedió en la antigua ciudad de Rochester, en Kent, en vÃspera de Navidad, mientras yo leÃa este epÃgrafe sobre la puerta en cuestión. Vagando por los alrededores de la catedral descubrà la tumba de Richard Watts, con su efigie sobresaliendo como el mascarón de proa de un barco; supuse entonces que no podrÃa hacer menos que preguntar por el camino que conducÃa hasta allÃ, luego de haberle entregado su propina al alguacil. Corto y recto como era, llegué rápidamente a mi destino.
—Bien —me dije, mientras sacudÃa el llamador—, sé que no soy oficial, y me pregunto si seré en verdad un pillo.
