Poemas a la muerte
Poemas a la muerte Hay una cierta Luz Sesgada,
en las tardes de Invierno —
que oprime, igual que el Peso
de la Música en una Catedral —
Una Herida Celeste nos inflige —
y no encontramos cicatriz,
sino un cambio por dentro,
en el lugar de los Significados —
Nada puede explicárnosla — ni Nadie —
es el Sello de la Desesperanza —
el dolor imperial
que nos viene del Aire —
Cuando llega, el Paisaje presta oÃdo —
y las Sombras — contienen el aliento —
Al irse, se parece a la Distancia
con que mira la Muerte —
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