Poemas a la muerte
Poemas a la muerte En Invierno, en mi Cuarto
topé con un Gusano —
rosado, blando y cálido —
mas como los gusanos
se toman libertades,
inquieta por tenerle allà en mi casa —
le até con una cuerda
a algún objeto próximo
y me fui.
Poco tiempo después
sucedió algo
No podrÃa creerlo si lo oyera
pero lo cuento con un escalofrÃo —
Una serpiente de singulares manchas
hurgaba por el suelo de mi alcoba
con rasgos parecidos al gusano
pero anillada de poder —
La misma cuerda
con la que le até —
cuando era miserable y nuevo
aún estaba allà —
Me estremecà – «¡Qué hermosa eres!»
La garra del halago —
«¿Tienes miedo», me dijo siseando,
«de m�»
«Basta de confianzas» —
Ella me comprendió —
