Poemas a la muerte
Poemas a la muerte En la Casa de Enfrente, alguien ha Muerto,
exactamente Hoy —
Lo sé por ese aspecto entumecido
que — siempre — muestran tales Casas —
Entran y salen susurrando los Vecinos —
El Médico — se aleja en coche —
La Ventana se abre como Vaina —
repentina — y mecánica —
Alguien arroja fuera un Colchón —
Los Niños se apresuran —
y se preguntan si murió — en él —
SolÃa hacerlo yo — cuando era Niña —
El Sacerdote — se abre paso, impávido —
igual que si la Casa fuera Suya —
y poseyese — ahora — a todos los Dolientes —
y a los Niños pequeños — además —
Después el Sombrerero — y luego el Hombre
del Espantoso Oficio —
entra a tomar medidas de la Casa —
Luego vendrá ese Desfile Oscuro —
de Carruajes — y de Borlas — pronto —
Es Signo fácil de entender —
intuir las Noticias —
en un Pequeño Pueblo —
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